
El 12 de setiembre de 1992, la captura del cabecilla terrorista Abimael Guzmán Reinoso marcó un hito en la historia del Perú. El líder de Sendero Luminoso (SL), el hombre más buscado del país en ese momento, debía responder por el asesinato de miles de peruanos y por la destrucción de patrimonio público con pérdidas millonarias.
Con ocasión del decimosétimo aniversario de esa captura, la Dirección contra el Terrorismo (Dircote) de la Policía Nacional permitió el ingreso de la prensa en el museo de esa unidad. Este establecimiento almacena alrededor de mil 200 objetos decomisados tanto a SL como al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru.
Reflexiones
Para el ex jefe de la Dircote Héctor Jhon Caro, durante cuya gestión se constituyó el Grupo Especial de Inteligencia (Gein), que logró “la captura del siglo”, todos los elementos que ahora se conservan en el museo “permitieron conocer la personalidad de Guzmán”.
En su opinión, este museo debe servir como escuela y ejemplo para los actuales y los futuros policías, a fin de que sepan cómo se debe actuar y qué cosa se tiene que hacer en la lucha contra la subversión.
“Esta muestra nos da una lectura del gran trabajo que hizo una organización tan pequeña como el Gein, que comenzó a trabajar en 1990 y que concluyó su labor con la captura de Guzmán en 1992”, manifiesta.
Señala que la detención del llamado también “camarada Gonzalo” significó la desaparición de SL, grupo que en cierto momento puso en riesgo la seguridad y la estabilidad del país.
No obstante, hoy los remanentes senderistas no tienen doctrina ni ideología y se han convertido en un grupo insurrecto y mercenario que aprovecha las facilidades económicas que les ofrece el narcotráfico para seguir operando, opina John Caro.
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